El futuro de Julián Álvarez vuelve a convertirse en uno de los grandes protagonistas del mercado de fichajes.
A pocos días de entrar en la recta final de la ventana de verano, el FC Barcelona continúa trabajando para intentar incorporar al delantero argentino del Atlético de Madrid.
La operación, sin embargo, está lejos de ser sencilla.
Según la información publicada este viernes por El País, el Barcelona se habría marcado el próximo lunes como fecha límite para determinar si existe realmente alguna posibilidad de completar el fichaje. Si no se producen avances, la dirección deportiva azulgrana tendría que activar otras alternativas para reforzar su ataque.
El Atlético no quiere negociar
La principal dificultad para el Barcelona está en Madrid.
La posición del Atlético respecto a Julián Álvarez continúa siendo muy firme: el club rojiblanco no quiere negociar su salida.
El delantero tiene contrato hasta 2030 y cuenta con una cláusula de rescisión de 500 millones de euros, una cifra que proporciona al Atlético una posición de enorme fuerza en cualquier negociación.
De acuerdo con El País, el club madrileño habría rechazado importantes propuestas por el argentino y tampoco habría respondido favorablemente a los movimientos realizados desde Barcelona.
Eso coloca al Barça ante una situación complicada: convencer primero al Atlético antes incluso de poder plantear seriamente el cierre de la operación.
Julián Álvarez quiere salir, según AS
La situación deportiva del delantero añade todavía más tensión al caso.
AS informa este viernes de que la relación entre Julián Álvarez y el Atlético de Madrid se habría deteriorado y describe la situación como prácticamente irreversible.
Según esta información, el futbolista habría manifestado su deseo de abandonar el club y vería con buenos ojos la posibilidad de jugar en el Barcelona.
El mismo medio asegura además que Julián rechazó una posibilidad de marcharse al Arsenal, eliminando una de las alternativas que existían para resolver su futuro.
Por ahora, el delantero continúa perteneciendo al Atlético y no existe ningún acuerdo oficial para su salida.
El Barcelona necesita un delantero
El interés azulgrana tiene también una explicación deportiva.
El Barcelona necesita reforzar su ataque y considera que Julián Álvarez reúne muchas de las características que busca Hansi Flick para su proyecto.
El argentino puede actuar como delantero centro, moverse por diferentes zonas del frente ofensivo, participar en la presión y ofrecer una importante capacidad goleadora. Además, tiene experiencia al máximo nivel tanto en clubes como con la selección argentina.
Su perfil permitiría al Barça incorporar un delantero de presente inmediato pero también con recorrido para convertirse en una pieza importante durante varias temporadas.
El lunes puede ser decisivo
El Barcelona todavía no considera perdida la operación. Pero tampoco puede esperar indefinidamente.
La información publicada este viernes sitúa el lunes como un momento clave. Si el Atlético continúa rechazando cualquier negociación, Deco y la dirección deportiva azulgrana deberán decidir si mantienen la presión hasta los últimos días del mercado o concentran sus esfuerzos en otro delantero.
Mientras tanto, el Atlético sigue actuando públicamente como si Julián Álvarez fuera a formar parte de su plantilla durante esta temporada. La distancia entre las dos posiciones sigue siendo enorme.
Un mercado que todavía puede cambiarlo todo
Quedan días suficientes para que aparezcan nuevas propuestas, movimientos inesperados o cambios de postura.
Pero a fecha de hoy, Julián Álvarez sigue siendo jugador del Atlético de Madrid. No existe un acuerdo entre clubes ni un fichaje cerrado por el Barcelona.
En Prime Eleven se puede seguir la evolución del mercado de fichajes y, durante la temporada, consultar los partidos, estadísticas, alineaciones, clasificaciones y pronósticos de los encuentros de ambos equipos.
Por ahora, todas las miradas están puestas en las próximas horas. El Barcelona quiere a Julián. El jugador estaría abierto al cambio. Pero falta la pieza más difícil de mover: el Atlético de Madrid.
